viernes, 5 de junio de 2015

El Ateneo Popular de Santander y la medicina cántabra. Entrevista de Mario Corral García a Fernando Vierna

Fernando Vierna, investigador del Centro de Estudios Montañeses, acaba de publicar una monografía dedicada al Ateneo Popular de Santander que tiene mucho de rescate de la memoria cultural colectiva de Santander.

El autor ha aceptado muy amablemente contestar a las siguientes preguntas:

(1) ¿Cuándo se fundó el Ateneo Popular de Santander?

Hubo dos, el más importante se constituyó en el mes de julio de 1925. El primero se fundó en noviembre de 1910 y antes de terminar 1917 se había cerrado.

(2) ¿Existían precedentes?

Sí, en noviembre de 1910 se fundó la Asociación Ateneo Popular, adelantándose a muchos de los Ateneos Populares que hubo en España.

(3) ¿Cuáles eran sus principales líneas de trabajo?

A partir de ahora, me referiré siempre al de 1925, que es el más importante, de más larga trayectoria y que ha dejado más honda huella en la ciudad. Su misión era facilitar formación y cultura a quien por cualquier razón no hubiera podido tener acceso a ellas y todas sus actividades estaban encaminadas hacia ese fin. No obstante hay que destacar especialmente las clases de diferentes asignaturas que se impartían, porque es algo que no ha tenido parangón en esta tierra por el número de alumnos que acudían.

(4) ¿Presentaba algún perfil político concreto o sus puertas estaban abiertas a todos? ¿Dada la existencia del Ateneo Obrero y del Ateneo de Santander (este último de perfil conservador), se puede considerar que el Ateneo Popular ocupaba una posición central en el espectro político santanderino?

A pesar de lo que han dicho recientemente algunas personas por intereses políticos, los estatutos, y se cumplían escrupulosamente, definían al ateneo como independiente de cualquier ideología política y creencia religiosa, hasta tal punto que el nombramiento del presidente, Luciano Malumbres, como concejal corporativo (en representación del Ateneo Popular) supuso una importante crisis entre los socios que sólo se cerró con su renuncia al acta de concejal. Fruto de esa postura en 1930 se escindió un grupo de socios para crear el Ateneo Obrero, de similares ideas pero con un componente ideológico más acentuado. Me resulta difícil considerarlo centrado, más bien ajeno como institución, aunque sí es obvio que el Ateneo de Santander era y es de cierta élite y el Ateneo Obrero era el más radical.

(5) ¿Contaba con sede propia? ¿Llegó ésta a funcionar como tal?

La cuestión de la sede del Ateneo Popular fue siempre un problema por el crecimiento constante de la masa social, por la cantidad de público que asistía a sus actividades y por le número de alumnos de las diferentes asignaturas que se impartían en sus aulas. En 1935 se inició la construcción de un edificio para sede que se inauguró en febrero de 1937, con poco tiempo para poder disfrutarlo. Por la prensa sabemos que la sede de la biblioteca circulante, por lo menos, sí estuvo en el nuevo edificio.

(6) ¿Contaba entre sus miembros con algún médico?

No tengo constancia de las profesiones de muchos de los primeros directivos y no he conocido ninguna relación de socios, pero a partir de la incorporación como socio del Dr. Madrazo, en 1926, muchos profesionales se hicieron socios, el primer grupo estuvo formado por los doctores Quintana, Camisón, Rodríguez Cabello, Quintana Pombo, Ortiz Dou, Lastra, Santiuste y Solís Cagigal. En la tribuna el primer gran debate se estableció, todavía en 1925, entre los doctores Aguado y Saldoval a propósito de la medicina natural.

(7) ¿Qué papel jugó el Dr. Madrazo en la institución?

Fundamental, su incorporación supuso el acercamiento de los profesionales al Ateneo Popular, pero no sólo médicos, después llegaron abogados, periodistas, intelectuales, etc. En reconocimiento a su colaboración el Dr. Madrazo fue nombrado Presidente de Honor en marzo de 1927 y todos los años, en verano, se hacía una excursión a la Vega de Pas para visitarlo. El gran homenaje que tributó toda la provincia a Madrazo en 1932 estuvo organizado por el Ateneo Popular.

(8) ¿Cómo afectó al Ateneo Popular la inauguración de la Casa de Salud Valdecilla? ¿Se celebraron conferencias impartidas por médicos del Hospital? ¿Eran promovidas a título personal o eran programáticas, es decir, organizadas desde el Hospital en colaboración con el Ateneo Popular? ¿Qué perfil tenían estas conferencias: divulgativas, especializadas...?

Al contrario que en el Ateneo de Santander, donde el mismo año de Valdecilla se crea la Academia de Ciencias Médicas, ni en las actividades ni en las conferencias hay ninguna referencia a ese asunto. Las conferencias de médicos, que eran habituales y como he indicado estuvieron presentes desde el inicio, no hacen ninguna alusión a esa circunstancia. Ni hubo intervención como tal del nuevo hospital en las actividades del Ateneo Popular.